lun

06

feb

2017

La debacle de los Falcons: otro fiasco en Atlanta

La última desgracia en Atlanta no tiene nombre.

Una ciudad acostumbrada a los fiascos en el deporte se encaminaba placenteramente a su primer campeonato del Super Bowl. Le ganaban a Tom Brady y a los todopoderosos Patriots de Nueva Inglaterra por 25 puntos.

¡VEINTICINCO!

Los preparativos de los festejos en Atlanta estaban en marcha ante la certeza de que al fin iban a olvidarse de tantos fracasos deportivos.

Pero como una cruel broma del destino, sufrieron el mayor desplome de todos. Uno que los marcará por mucho, mucho tiempo.

"Estoy como anestesiado", dijo el safety de los Falcons Ricardo Allen. "No sé cómo reaccionar. Me siento roto por dentro, porque no somos así. Estoy como anestesiado ante el golpe. Es terrible. De las peores sensaciones que he vivido. No soy alguien que tiende a olvidar rápido. Lo más seguro es que nunca lo olvidaré. Siempre me perseguirá".

Los Falcons fueron víctimas de una sensacional remontada orquestada por Brady, quien con un par de touchdowns y otro par de conversaciones de dos puntos forzó el primer tiempo extra en la historia del Super Bowl.

A partir de ese momento, todo fue una mera formalidad.

Los Patriots obtuvieron el derecho de recibir el balón. Tenía que ser así. Y avanzaron con el balón de punta a punta hasta conseguir el touchdown que les dio el campeonato.

El resultado final: Nueva Inglaterra 34, Atlanta 28.

Brady será recordado por una actuación fuera de serie, en la que completó 43 de 62 pases para 466 yardas, plusmarcas en un partido del Super Bowl que fácilmente deber ser considerado entre los mejores de la historia.

Eso no sirve de consuelo para los Falcons.

"Esto es un golpe muy duro para todos en el vestuario", comentó el entrenador Dan Quinn. "No se puede explicar el efecto anímico para nosotros. Pero estoy orgulloso de la garra que tienen, de la fraternidad que este grupo consiguió y que está más fuerte que nunca".

En Atlanta, esta debacle se suma a una lista que incluye el 6-0 que los Bravos dilapidaron en el cuarto partido de la Serie Mundial de béisbol en 1996; la oportunidad que tuvieron los Hawks de eliminar a Larry Bird y los Celtics de Boston en los playoffs de la NBA en 1988; y Danny White llevando a los Cowboys de Dallas a una remontada de 10 puntos en el último cuarto para vencer a los Falcons en un juego de playoff en 1981.

Pero la decepción por esta derrota no tiene punto de comparación.

Durante los primeros dos cuarto y medio en Houston, los Falcons derrocharon jerarquía, sin pista alguna de inquietud por los antecedentes negativos de los equipos de la ciudad. Rumbo al último cuarto, seguían al frente 28-0. Los Patriots descontaron con un gol de campo en el inicio de ese periodo, pero Atlanta ganaba con un cómodo margen.

Hasta que se produjo la jugada que inclinó todo a favor de Nueva Inglaterra.

El quarterback Matt Ryan, el Jugador Más Valioso de la temporada regular, dio unos pasos atrás para soltar un pase. Pero fue embestido por Dont'a Hightower justo cuando el brazo hacía el movimiento hacia al frente, y el balón quedó a la deriva. Los Patriots recuperaron el ovoide en la 25 de Atlanta.

Fue el único balón suelto de los Falcons en toda la postemporada.

"Tuvimos oportunidades para completar jugadas", dijo Ryan. "Nos quedamos cortos en un par y cometimos unos cuantos errores. Y cuando juegas ante un equipo con la calidad que tiene Nueva Inglaterra, esos errores nos pasaron factura".

 

AP

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lun

06

feb

2017

Tom Brady gana su cuarto MVP del Super Bowl en épica remontada

El mejor quarterback en la historia de la NFL lideró el domingo la mayor remontada del Super Bowl para proclamarse, de nuevo, el Jugador Más Valioso.

Tom Brady levantó a Nueva Inglaterra de un pozo de 25 puntos en el tercer cuarto a una victoria por 34-28 sobre los Falcons de Atlanta en el primer Super Bowl con tiempo extra de la historia. La hazaña le valió su quinto título de campeón y su cuarto trofeo MVP.

"Todos son lindos", señaló Brady. "Todos son distintos. Este ha sido como parte de un equipo increíble y me siento muy feliz ser parte del mismo".

Brady lanzó pases de touchdown de 5 y 6 yardas en la segunda mitad, y empató el marcador 28-28 cuando conectó con Danny Amendola a falta de 57 segundos para el final.

Después dirigió al equipo en el tiempo extra, que terminó con una carrera de dos yardas de James White que convirtió a los Patriots en el primer equipo que gana el título tras ir perdiendo por más de 10 puntos.

Sus 466 yardas en pases constituyen un récord en el Super Bowl, mejorando las 414 yardas logradas por Kurt Warner hace 17 años.

Brady es el primero en disputar siete Super Bowls y la victoria le hace empatar con Charles Haley como los dos con más anillos de campeón.

Este un final triunfal para una temporada difícil para el quarterback, que se perdió los cuatro primeros juegos por su suspensión tras el "Deflategate" y lidió con la complicada enfermedad de su madre, Galynn Brady. El Super Bowl fue el primer juego al que asistió en toda la temporada.

"Todos estamos felices", dijo Brady, acompañado por su esposa, la modelo brasileña Gisele Bundchen. "Está bien tener a todo el mundo aquí y esta noche va a ser una gran celebración".

Brady también fue nombrado Jugador Más Valioso en 2001, 2003 y 2014.

Sus increíbles segunda mitad y prórroga llegaron tras una primera parte en la que los Patriots lograron apenas tres puntos y lanzó una intercepción que Robert Alford devolvió 82 yardas para un touchdown.

 

AP

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lun

06

feb

2017

Tom Brady guía histórica remontada de Patriots ganan en tiempo extra otro Super Bowl

Lucían en decadencia y desbordados en todas las facetas. Su quarterback daba la impresión que estaba rendido, mientras que su férrea defensa era un colador.

¿Y qué? Tom Brady y los Patriots de Nueva Inglaterra se pusieron las pilas e hicieron lo de siempre: ganar un Super Bowl.

Brady lideró el domingo la mayor remontada en la historia del Super Bowl, con Nueva Inglaterra dándole la vuelta a una desventaja de 25 puntos ante los Falcons de Atlanta y vencerles por 32-28 para proclamarse campeones de la NFL por quinta vez. Fue el primer partido por el título que se definió en un tiempo extra.

"El entrenador te explica un montón de jugadas (pero) nunca sabes cuál será la que definirá el ganador de un Super Bowl", afirmó Brady, el primer quarterback que gana cinco anillos del Super Bowl. "Tuvimos como 30 de esas jugadas esta noche y si una de ellas hubiera salido de forma distinta, el resultado hubiera sido otro".

¿Pero abajo 28-3 en el tercer cuarto? ¿En serio, Tom?

"Se antojaba muy difícil una victoria nuestra", reconoció Brady, de 39 años de edad. "Pero supimos ejecutar varias jugadas de calidad y es por eso que se dice que se juega hasta lo último".

Los Patriots anotaron 19 puntos en el último cuarto, incluyendo un par de conversiones de dos puntos. En la prórroga, avanzaron implacablemente hasta que la carrera de 2 yardas de James White selló la victoria.

Brady guió a los Patriots (17-2) ante una extenuada defensa de Atlanta con anotaciones mediante un pase de seis yardas a Danny Amendola y luego con un acarreo de una yarda de White, que se concretó cuando apenas quedaban 57 segundos de tiempo reglamentario. White corrió para la primera conversión de dos puntos y Amendola se encargó de la otra al atrapar un pase.

"Somos un equipo solidario", señaló Brady. "Nunca nos sentimos derrotados. Ha sido una batalla ardua. Ellos tienen un equipazo. Les debo dar mucho crédito. Al final pudimos marcar la diferencia con unas cuantas jugadas más".

Brady y el entrenador Bill Belichick ganaron su 25to partido de postemporada, de por lejos un récord. Y Belichick se convirtió en el primer entrenador en alzar cinco veces el trofeo Lombardi

La sensacional reacción estuvo marcada por una asombrosa atrapada de Julian Edelman, llevándose un balón de la punta de los zapatos de un defensor rival.

Brady estableció otro récord al consagrarse como el Jugador Más Valioso del Super Bowl por cuarta ocasión, en una noche que completó 43 de 62 pases. Esa fue la mayor cantidad de envíos en la historia del partido, acumulando una cifra récord de 466 yardas, y dos touchdowns.

Como punto de referencia, previo a la remontada de este partido en Houston, Nueva Inglaterra presumía de la mayor remontada en el último cuarto cuando volteó un déficit de 10 puntos para vencer a Seattle hace dos años. Los Falcons (13-6) parecían tener asegurado conquistar su primer campeonato de la NFL en 51 temporadas. Sin experiencia en un duelo de tanta presión, su temida defensa que no daba cuartel para el juego aéreo se desmoronó por completo en el tramo final, y Brady se dio gusto.

Otro capítulo triste en el voluminoso historial de chascos de los equipos profesionales de Atlanta.

"No tengo palabras", señaló el quarterback de los Falcons Matt Ryan, el Jugador Más Valioso de la temporada regular. "Es una derrota que duele bastante, muy decepcionante por haber estado tan cerca de cumplir con nuestro objetivo".

No fue tan difícil para el dueño de los Patriots Robert Kraft al recibir el trofeo Lombardi de manos del comisionado Roger Goodell, quien fue abucheado por la masa de fanáticos de Nueva Inglaterra. El "Deflategate", el escándalo de los balones desinflados, tal vez esté en el pasado, pero nadie lo olvida.

"Hace dos años, ganamos nuestro cuarto Super Bowl en Arizona y le dije a nuestros fanáticos que ese había sido el más gratificante de todos", declaró Kraft. "Pero mucho transcurrió en los últimos dos años y no creo se necesite dar una explicación".

La suerte sonrió a los Patriots al ganar el lanzamiento de la moneda para dar comienzo a la prórroga. Fue desigual, con Brady completando seis pases ante una incapaz secundaria de los Falcons. La interferencia a un pase puso el balón en la 2, y White se movió hacia su derecho, cruzando la raya de gol con lo justo.

Sus compañeros salieron despedidos para abrazar a White mientras el confeti caí desde el techo del estadio NRG.

Fue una remontada con un sinfín de jugadas de impacto, como el balón suelto por Ryan al ser embestido, la atrapada de Edelman y el recital de pases de Brady.

White atrapó 14 pases para 110 yardas, pero Brady completó envíos con siete receptores diferentes.

Hasta que los Patriots tomaron la batuta en el tramo final, Ryan había superado ampliamente a Brady. El estadio vibraba con los cánticos de los fanáticos de Atlanta.

Cuando restaban 2:21 por jugar antes del medio tiempo, Robert Alford anotó por Atlanta al avanzar 82 yardas tras interceptar un pase de Brady. Con un 21-3 a favor al descanso, los Falcons palpitaban la victoria.

Todo parecía cocinado, y más cuando cuando Ryan y compañía avanzaron 85 yardas hasta que Tevin Coleman atrapase un pase de seis yardas para un touchdown en el tercer cuarto que amplió la diferencia a 28-3.

Pero Nueva Inglaterra no desfalleció al anotar los siguientes nueve puntos. James White atrapó un pase de touchdown de cinco yardas, aunque Stephen Gostkowski falló el punto extra. El pateador logró después un gol de campo de 33 yardas.

Los Patriots siguieron insistiendo. Los Falcons siguieron trastabillando. Y así, en un abrir y cerrar de ojos, Brady festejaba su quinto título.

"Lo dimos todo en cada jugada. Nunca nos rendimos", zanjó Edelman.

 

AP

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sáb

04

feb

2017

New England Patriots de aferran a su formula para conseguir un nuevo Superbowl

En los 17 años que lleva como entrenador de los Patriots, Bill Belichick siempre ha respondido con la misma declaración cuando le preguntan qué es lo que hace que su equipo sea un eterno candidato a levantar el trofeo Lombardi.

"Hago lo que yo pienso es lo mejor para el equipo", suele machacar Belichick.

Durante buena parte de esas 17 temporadas, esa filosofía ha rendido muy bien para Nueva Inglaterra.

El del domingo será el séptimo Super Bowl con Belichick al frente, midiéndose contra los Falcons de Atlanta. Belichick y Tom Brady conforman la entrenador/quarterback más exitosa en la historia de la postemporada de la NFL, con 24 jugadores entre los dos.

Belichick, de 64 años, lo ha logrado con una habilidad asombrosa para que sus equipos acaten el método de los Patriots.

"Mucha gente habla del método de los Patriots. No hay una definición fija, pero aquí se tiene claro que hay que trabajar todos los días", señaló el linebacker y capitán de la defensa Dont'a Hightower. "Aquí es una cuestión de mejorar o empeorar. Esa es la consigna que impera aquí".

Es una filosofía que ha conducido a cuatro campeones del Super Bowl para Belichick y Brady. Y el equipo de este año tiene el potencial para obtener un quinto título.

Sobran las razones, pero todo parte de la experiencia de su entrenador.

Belichick afronta su partido de postemporada número 36 y es un experto en blindar a su equipo de las distracciones. Ni siquiera la suspensión de cuatro partidos de Brady por el "Deflategate" pudo aturdirles. Tampoco las inesperadas salidas de un par de baluartes defensivos como Chandler Jones y Jamie Collins.

Brady asegurar que jugar en un equipo que evita caer en las trampas de las polémicas es lo que ha servido para que todo integrante de los Patriots se concentre en un único objetivo. En su caso particular, con 39 años, implica tener una oportunidad "única".

"No puedes asumir que todo esto es obra de la inercia", indicó Brady. "Hemos sido bendecidos, por ser parte de este equipo, por todos los jugadores que han integrados estos equipos, por llegar tan lejos, pero hay que escalar una montaña muy empinada".

La clave para el domingo será una ofensiva que combinará pases y acarreos, tal vez la mejor de los Patriots en la fecunda era Belichick.

Brady lanzó 28 pases de touchdown y los Patriots fijaron un récord con apenas dos intercepciones en la temporada regular. Suma dos intercepciones en los playoffs, pero que pasan inadvertidas con los cinco touchdowns y 671 yardas que ha compilado esta postemporada.

Por tierra, LeGarrette Blount ha complementado las tareas de Brady. Blount fijó un récord de la franquicia con sus 18 touchdowns en acarreos durante la temporada regular. Y se ha recuperado de la enfermedad que le limitó en los primeros dos partidos de la postemporada.

Y frente a un equipo de Atlanta que lideró la liga en puntos anotados, la defensa de los Patriots se presenta en su mejor momento. Nueva Inglaterra ha permitido 16.5 puntos por partidos tras liderar a la liga con un 15.6 durante la temporada regular.

 

Pronóstico: Patriots 27, Falcons 23.

 

AP

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sáb

04

feb

2017

La defensa de los Atlanta Falcons podría ser clave en el Super Bowl

La creencia popular es que la única ruta de los Falcons de Atlanta para obtener su primer Super Bowl es ganar un partido por un marcador abultado frente a Nueva Inglaterra.

Después de todo, el arma letal de los Falcons es su poderosa ofensiva.

Sin embargo, la mejor razón para pensar que Atlanta puede derrotar a Tom Brady y a sus Patriots podría ser la defensiva reforzada que tiene.

La defensa de los Falcons estaba en ascenso incluso antes de que sumara una impactante ventaja de 31-0 en el tercer cuarto sobre Aaron Rodgers y los Packers de Green Bay en el partido por el campeonato de la Conferencia Nacional que ganó 44-21.

Frente a los Packers, los Falcons metieron como titulares a cuatro novatos y a cuatro jugadores en su segundo año en la defensa. El grupo jugó con la resistencia y la velocidad de la celebrada defensiva de Seattle que Dan Quinn coordinaba antes de convertirse en el entrenador de Atlanta hace dos años.

El veterano de la defensa de Atlanta, el especialista en pases y acarreos Dwight Freeney, de 36 años, sabe que muchos de los observadores pensaban que los defensivos eran demasiado jóvenes. Las deslucidas estadísticas generales, incluida una posición en el 27mo sitio en la de anotaciones por la defensa, enmascaran la mejoría reciente que hizo enorgullecerse a Freeney.

"Pasamos por dificultades y problemas al principio del año", señaló. "Era de esperarse cuando tienes a tres o cuatro tipos que nunca han jugado en la NFL. Tuvimos que hacer que estos chicos se pusieran a la par de los demás, y la ofensiva ya estaba encarrilada mientras estos tipos estaban poniéndose al nivel y comprendiendo qué tenían que hacer. Ahora esos chicos están jugando".

Atlanta toleró menos de 20 puntos en cuatro de sus últimos seis partidos de la temporada regular.

Aun así, la fortaleza de los Falcons es una ofensiva que no ha logrado ser maniatada debajo de 30 unidades desde que cayó 29-28 ante Kansas City el 4 de diciembre.

 

Pronóstico: Falcons 24, Patriots 20

 

AP

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mié

25

ene

2017

Patriots vs Falcons, Algunas cifras clave para el próximo Super Bowl

Tom Brady busca ser el primer quarterback con cinco títulos del Super Bowl, mientras que Matt Ryan quiere dar a los Falcons su primer campeonato. Pero más allá de esas cifras hay muchas otras que recibirán Atención durante el gran partido del 5 de febrero.

A continuación, un vistazo a algunos otros números que no se han mencionado tanto.

 

DUELO ENTRE LOS MEJORES

Será el sexto Super Bowl en el que se enfrentará el equipo que más puntos anotó (Atlanta) contra el que menos permitió en la temporada regular. La mejor defensiva ganó cuatro de los cinco duelos anteriores, incluida la victoria de Seattle sobre Denver hace tres años. La única vez que el mejor ataque se coronó fue tras la temporada de 1989, cuando San Francisco arrolló a Denver.

 

COMIENZO RÁPIDO

Los Falcons impusieron un récord de la NFL al anotar un touchdown ocho veces en su primera serie ofensiva de un partido. Ello luce más difícil contra un equipo que sólo permitió 16 puntos en la primera ofensiva de sus rivales, la segunda menor cifra de la liga. El único equipo que logró un touchdown ante los Pats en su primera serie fue Búfalo, el 2 de octubre. Nueva Inglaterra ha recibido un promedio de sólo 19 yardas en esas ofensivas, y la mitad de sus adversarios no logró siquiera un primero y 10.

 

SIEMPRE ARRIBA

Los Patriots no han estado en desventaja en un encuentro desde el 27 de noviembre, cuando enfrentaron a los Jets. Brady lanzó un pase de anotación a Malcolm Mitchell, cuando restaban 1:56 minutos, para que Nueva Inglaterra se impusiera ese día.  Desde entonces, han pasado 421:56 minutos de acción sin que los Pats se vean abajo. Es difícil tomar la ventaja ante ellos, y mucho más difícil lograr remontadas. Nueva Inglaterra ha ganado 57 de los últimos 58 partidos en los que ha tenido la delantera después de tres cuartos. Su única derrota en etas condiciones llegó la temporada anterior, ante Denver.

 

EN TERCERA

Normalmente es bueno para una defensa colocar a su rival en tercer down. No es el caso ante Brady y Ryan. Incluyendo los playoffs, Brady lidera la NFL con un rating de 132,8 en tercera oportunidad. Ryan le sigue entre los titulares con 120,6. Brady ha convertido el 51,8% de sus pases en tercera y Ryan el 49,7%. En fechas recientes, Ryan ha estado mucho mejor con 141 de rating y 59,3% de sus pases durante los últimos seis encuentros.

 

CENTRO DEL CAMPO

Ryan ha sido casi imparable cuando lanza pases al sector del medio del terreno en la temporada regular y los playoffs, según Sportradar. Ha completado 86 de 117 pases para 1.230 yardas en ese sector, con nueve touchdowns y ninguna intercepción.

 

A LO PROFUNDO

Ryan también fue el quarterback más eficiente en pases largos en la temporada regular y los playoffs, según Sportsradar, al atinar 30 de 63 pases para 1.122 yardas y 10 touchdowns, sin intercepciones, en pases que viajaron al menos 21 yardas por el aire. Los Patriots tuvieron la segunda mejor defensa contra pases largos, al permitir que se completaran sólo el 28,2% de los intentos y tres touchdowns. Además, interceptaron cinco intentos.

 

CONTARRESTANDO LOS BLITZES

Los equipos que intentaron presionar a Brady y Ryan con blitzes tuvieron poco éxito esta temporada. Brady encabezó la NFL con un rating de 124,3 contra el blitz, según Sportsradar, mientras que Ryan fue segundo con un rating de 122,0.

 

OJO A LA FINTA

Ningún equipo utiliza tanto la jugada en la que finta la carrera como Atlanta, que lo hizo en el 26% de sus jugadas en ataque durante la temporada regular, según la data de partidos suministrada por Football Outsiders. Los Falcons promediaron 10,4 yardas por jugada de play-action, comparado con 7,8 yardas en otras jugadas. Nueva Inglaterra encaró el segundo menor porcentaje de jugadas de play-action, con 13%, y permitió 8 yardas por jugada.

 

JUGADAS EXPLOSIVAS

Julio Jones es el wide receiver más peligroso de la NFL. Encabezó la liga con 31 pases de al menos 20 yardas. Pero hasta ahora no ha podido igualar al desconocido Chris Hogan en la postemporada. Hogan tiene ocho pases de la menos 20 yardas en las dos victorias de Nueva Inglaterra en los playoffs, y necesita sólo uno más en el Súper Bowl para empatar con Larry Fitzgerald (2008) y Greg Jennings (2010) como los receivers con la mayor cantidad en una misma postemporada desde 2000.

 

AP

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lun

23

ene

2017

Brady y Patriots doblegan a Steelers y vuelven al Super Bowl

En su temporada de redención, Tom Brady ha conseguido un nuevo viaje al Super Bowl.

Tras comenzar la campaña suspendido cuatro encuentros por el escándalo de los balones desinflados, el quarterback condujo el domingo a los Patriots hacia una victoria aplastante por 36-17 sobre los Steelers de Pittsburgh, para que Nueva Inglaterra impusiera un récord, al avanzar por novena ocasión al gran partido.

Brady disputará el séptimo Super Bowl en su carrera. Lanzó para 384 yardas, la mejor cifra en playoffs en la historia de la franquicia, incluidos tres envíos de anotación, en lo que fue la séptima final consecutiva de la Liga Americana disputada por Nueva Inglaterra.

Los Pats son favoritos por tres puntos para derrotar a Atlanta dentro de dos semanas en Houston. Ahí buscarán su quinto título del Super Bowl con Brady como mariscal de campo y con Bill Belichick como entrenador.

La séptima aparición de Belichick en un superdomingo representa un récord para cualquier entrenador.

Roger Goodell, el comisionado de la NFL, impuso la suspensión a Brady por el uso de balones inflados a menos presión que la reglamentaria en la final de la Americana disputada ante Indianápolis en 2015. Sin su quarterback, los Patriots lograron comenzar la temporada con una foja de 3-1. Ya con él, concluyeron con un récord de 16-2.

Desde el retorno de Brady en la quinta semana de la campaña, la única derrota de Nueva Inglaterra llegó en casa, ante Seattle. Y Brady, de 39 años, tuvo uno de sus mejores años en una carrera que algún día lo catapultará al Salón de la Fama.

Con una baja temperatura, semejante a la que había en aquel polémico partido ante los Colts, Brady siguió cosechando victorias, e hizo añicos a la defensiva secundaria de Pittsburgh.

"Esto es mi motivación acá, todos estos compañeros que están frente a mí, estos chicos", afirmó Brady, mientras señalaba al resto de los Patriots e ignoraba las menciones sobre el escándalo. "Los chicos aparecieron hoy para jugar".

El principal destinatario de Brady fue Chris Hogan. El receptor, hace poco un desconocido, encontró espacios abiertos en todos los rincones del terreno ante la endeble secundaria.

Hogan atrapó nueve balones para 180 yardas y dos touchdowns.

El otro receptor, Julian Edelman, añadió ocho ovoides capturados para 118 yardas y una anotación. Brady igualó el récord de Joe Montana, con nueve actuaciones de tres pases de touchdown en los playoffs.

Asimismo, Brady consiguió su undécimo partido de postemporada con 300 yardas, mejorando su propio récord de la NFL. Completó 32 de 42 envíos.

"Ganamos de formas muy diferentes y en circunstancias distintas", resaltó Brady. "La fortaleza de espíritu es lo más importante, y este equipo la tiene. Veremos si podemos escribir un final feliz".

El final de Pittsburgh (13-6) no lo fue. Perdió al corredor estelar Le'Veon Bell en las postrimerías del primer cuarto, por una lesión de ingle. Pero ello pareció importar poco, ante los errores que cometieron los Steelers en todas las facetas del juego, algo inusitado para una franquicia que disputó su 16ta final de conferencia, un récord.

Pittsburgh, el equipo que más veces ha ganado el Super Bowl, con seis, y que más partidos de postemporada ha disputado, con 36, se fue diluyendo bajo la lluvia.

"Debemos ser capaces de superar estas cosas", dijo el entrenador de los Steelers, Mike Tomlin. "Las lesiones y todo lo demás es parte de este deporte. La realidad es que no hicimos las jugadas en ningún aspecto".

 

AP

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lun

23

ene

2017

Falcons apabullan a Packers, se consagran en la NFC y están en el Super Bowl

Matt Ryan y Julio Jones fueron las piezas fundamentales en una máquina de hacer puntos y los Falcons ahuyentaron a algunos fantasmas que los habían asolado en el último medio siglo. Dentro de dos semanas, buscarán conjurar otra maldición y ganar el Super Bowl.

Ryan lanzó para 392 yardas y cuatro anotaciones, con lo que esgrimió otros argumentos para ser el Jugador Más Valioso de esta campaña, y Atlanta apabulló el domingo 44-21 a los Packers de Green Bay en el partido por el título de la Conferencia Nacional.

Jones se olvidó de una dolencia en el dedo gordo de un pie, y realizó nueve recepciones para 180 yardas y dos touchdowns.

El 5 de febrero, los Falcons (13-5) enfrentarán en el Super Bowl a los Patriots de Nueva Inglaterra, que también consiguieron un triunfo fácil sobre los Steelers de Pittsburgh en la final de la Conferencia Americana.

Tras vencer a uno de los equipos más laureados de la NFL, Atlanta disputará apenas su segundo Super Bowl en los 51 años de historia de la franquicia. Perdió el primero hace 18 años, cuando su plantel recibía el apodo de los "Pájaros Sucios".

En cambio, los Patriots son invitados frecuentes del superdomingo.

Si Ryan y el ataque más productivo de la NFL siguen jugando así en Houston, los Falcons podrían ser el tercer equipo de las principales ligas estadounidenses que ponga fin a una larga malaria, en un año deportivo que deparó ya la coronación de los Cavaliers de Cleveland en la NBA y de los Cachorros de Chicago en el béisbol de las mayores.

Los Falcons tomaron una clara delantera de 24-0 en la primera mitad frente a Green Bay (12-6), que lucía como el equipo más candente de la liga. El duelo quedó prácticamente finiquitado en la segunda jugada ofensiva de Atlanta en el tercer cuarto.

En esa acción, fueron evidentes todas las virtudes de Jones. Corrió por el centro del terreno, se sacudió el intento de LaDarius Gunter por sujetarlo, cambió su trayectoria hacia una banda, atrapó el pase de Ryan, volvió a eludir a Gunter, quien se había lanzado con la esperanza de derribarlo, y estiró un brazo para mantener a raya a Damarious Randall, antes de completar el avance de 73 yardas hasta la zona prometida.

Nada mal, si se toma en cuenta que Jones practicó poco durante la semana por la lesión en el dedo gordo del pie izquierdo.

"No entrené tanto en la semana, pero hoy di todo lo que tengo", comentó Jones.

En el último encuentro realizado en el Georgia Dome antes de su demolición, resonó un coro que pedía el nombramiento de Ryan como el Jugador Más Valioso. El quarterback se dio un festín frente a una secundaria plagada de lesiones, que no encontró la forma de frenar a un equipo que promedió casi 34 puntos por encuentro en la campaña regular, y que la semana pasada doblegó 36-20 a Seattle y a su reputada defensiva.

Ryan incluso se dio el lujo de anotar en un acarreo.

"Jugamos maravilloso", afirmó. "Hicimos exactamente lo que hemos hecho durante todo el año y nos sentimos muy bien".

Los Packers ostentaban una racha de ocho victorias en fila y venían de eliminar en forma dramática a Dallas, el mejor equipo de la Nacional en la temporada regular. Pero supieron que les esperaba una noche de pesadilla desde la primera serie de Atlanta, coronada con un pase corto de Ryan a Mohamed Sanu para abrir el marcador.

 

AP

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vie

20

ene

2017

Steelers y Patriots en duelo de históricos por el título de AFC

Las leyendas se forjan en postemporada. Y es justo calificar a los Steelers de Pittsburgh y Patriots de Nueva Inglaterra como dos conjuntos legendarios.

No es en vano: entre ambos suman 66 triunfos en playoffs y 10 de los 50 anillos de Super Bowl que se han repartidos. Además, son dos de los equipos empatados con más apariciones en el juego por el título de la NFL, con ocho cada uno.

La balanza se inclinará hacia algún costado el domingo en Foxborough.

El ganador del partido se convertirá en el primer equipo en la historia en aparecer en nueve Super Bowls, y ninguno de los dos parece abrumado por el reto. Los Patriots disputan su sexta final consecutiva de la Conferencia Americana, mientras que los Steelers buscarán participar en su tercer Super Bowl en los 10 años que tienen con Mike Tomlin como entrenador.

Nueva Inglaterra llega como favorito por 6,5 puntos y con justa razón. Los Patriots compilaron la mejor marca de toda la NFL en temporada regular, con 14-2, pese a la suspensión de cuatro encuentros de su quarterback Tom Brady. Llegan al duelo con la mejor defensiva de la liga y el tercer mejor ataque en puntos anotados, así como una racha de ocho victorias en las que se han impuesto a sus rivales por un combinado de 234-103.

Ambos equipos se han encontrado cinco veces en postemporada con un saldo de 3-1 en favor de los Patriots, incluidos los dos duelos en final de la AFC en 2001 y 2004. Por si fuera poco, en enfrentamientos directos, Brady presume un dominio de 9-2 sobre los Steelers, incluyendo 4-0 en casa, con 26 pases de touchdown y tan solo tres intercepciones.

Pero no por ello debe darse por descartado a un equipo de Pittsburgh que está montado en una racha de 9-0 luego de un inicio de 4-5, impulsado por una transformación defensiva.

El coach de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, no está dispuesto a ponerle a los Steelers la etiqueta de víctima.

"Han sido un rival difícil desde las épocas del coach (Chuck) Noll en la década de los 70", dijo Belichick, quien busca ser el primer entrenador con cinco sortijas de Super Bowl, todas con Brady detrás del centro. "Han sido bastante consistentes durante todo ese periodo, que es el mismo tiempo que yo he estado en esta liga".

Los Steelers admitieron únicamente 16,5 puntos por partido en los últimos nueve partidos, a cambio de 22,8 durante su incierto comienzo de temporada. Más importante para las aspiraciones del domingo, lograron imponer presión al quarterback, acumulando 31 capturas durante su racha ganadora, comparado con apenas 13 en los primeros nueve juegos de temporada.

Si bien la defensiva de Pittsburgh ha dado un giro de 180 grados, tendrá las manos llenas con un quarterback que históricamente que ha sido letal en su contra. Es por ello que van a necesitar poner puntos en la pizarra.

Brady sabe bien a lo que se enfrenta.

"(Ben Roethlisberger) ha sido un líder de ese equipo por mucho tiempo, y han ganado un montón de juegos con él detrás del centro", reconoció el quarterback de los Patriots. "Será un gran duelo".

Lo será si Pittsburgh logra poner en marcha a su potente ataque. Roethlisberger, el running back Le'Veon Bell y el wide receiver Antonio Brown representan un desafío titánico para cualquier defensiva, incluyendo una que no ha sido puesta a prueba en mucho tiempo, al no enfrentar a un ataque de ese calibre en todo el año.

Roethlisberger también presume una buena dosis de éxito en playoffs como lo refleja su marca de 3-1 en finales de la AFC (la única derrota precisamente ante Nueva Inglaterra en 2004, su primer año en la NFL). Pero para mantenerse al paso de Brady y el potente ataque de los Patriots deberá limitar los errores de balón, como sus 10 intercepciones en sus últimos seis encuentros.

Otra de las prioridades de Pittsburgh sería establecer desde el inicio el ataque terrestre con Bell, quien se ubicó en el tercer sitio de la liga durante la campaña regular en yardas totales con 1.884 pese a ausentarse los primeros tres juegos debido a una suspensión por violar la política de sustancias prohibidas de la NFL.

Con todo en contra, la estadística y la historia reciente, Pittsburgh está listo para el viaje a Nueva Inglaterra.

"Vas a la guarida del león, la guarida del dragón", dijo Roethlisberger esta semana. "Ellos son el dragón. Estamos tratando de matarlos. No importa quién sea".

 

AP

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vie

20

ene

2017

Packers y Falcons en duelo de alto octanaje por el título de la NFC y el pase al Super Bowl

Hay una teoría de que las defensas suelen marcar la diferencia en los playoffs de la NFL. Tal parece que los Falcons de Atlanta y los Packers de Green Bay jamás recibieron el aviso.

Dos de las ofensivas más prolíficas de la liga, encabezadas por los dos quarterbacks con más pases de touchdown durante la temporada regular, se enfrentan el domingo por el campeonato de la NFC y con la mayor apuesta en juego: un boleto al Super Bowl.

Por los Falcons, Matt Ryan tuvo una temporada que lo coloca entre los favoritos para el premio a Jugador Más Valioso, en la que fue segundo de la NFL con 38 pases de touchdown y yardas aéreas (4.944) y primero con un rating de 117,1 al mando de la ofensiva que más puntos anotó durante la campaña regular.

Del otro lado estará Aaron Rodgers, quien fue líder en pases anotadores con 40, solo siete intercepciones y ha guiado a los Packers a ocho triunfos consecutivos, ninguno más dramático que la remontada con 35 segundos en el reloj para derrotar a domicilio a los Cowboys de Dallas en la ronda divisional de la semana pasada.

"Nos encanta este reto", señaló el cornerback de los Falcons, Robert Alford, cuando le preguntaron sobre las predicciones de un partido de muchos puntos.

Pero si hay que hablar de drama, solo basta remontarse al duelo entre Packers y Falcons de la semana ocho en el mismo escenario de la final de la Conferencia Nacional del domingo, el Georgia Dome. En aquella ocasión, Ryan guio a Atlanta a un triunfo 33-32 gracias a su pase de touchdown a Mohamed Sanu a 36 segundos del final.

Rodgers busca su segunda participación en el Super Bowl en su tercera aparición en la final de Conferencia, y es posible que deba salir al emparrillado sin su receptor favorito, Jordy Nelson, quien aún se recupera luego de sufrir fracturas en al menos dos costillas durante el duelo de ronda de comodines ante los Giants de Nueva York.

Ryan tampoco presumirá de su arsenal a máxima capacidad, pese a que vienen de desplegar una ofensiva de 422 yardas en la victoria de 36-20 ante los Seahawks de Seattle. El estelar receptor Julio Jones se resintió de una dolencia en un dedo del pie izquierdo en el cuarto final del duelo ante Seattle, y aunque se espera que participe el domingo ante los Packers, posiblemente no esté en condiciones perfectas.

Jones, quien tuvo 83 recepciones para 1.409 yardas y seis touchdowns durante la temporada regular, aseguró que estará listo.

"No me afectará para nada", afirmó.

En un duelo en el que las ofensivas acaparan los reflectores, posiblemente sean las defensivas las que tengan que definir el encuentro y ninguna de las dos tendrá una tarea fácil. Durante la racha ganadora de Green Bay, Rodgers acumula 23 pases de touchdowns a cambio de una sola intercepción, mientras que los Packers promedian 32 puntos anotados en ese lapso. Atlanta admitió 25 puntos por encuentro en campaña regular.

Eso podría no ser suficiente para Green Bay, considerando el formidable rival que tienen enfrente. Atlanta encabezó la NFL en campaña regular con 540 puntos, 33,8 puntos por encuentro y durante la racha de cinco victorias de los Falcons el ataque alcanzó un nuevo nivel al promediar 38 puntos. Una defensiva de los Packers que permitió 24,2 puntos durante el calendario regular, luce como una víctima fácil para el arsenal de Ryan.

"Es fácil decirlo, hacerlo es otra historia", dijo el linebacker de los Packers, Clay Matthews, sobre la tarea de detener a Ryan y compañía. "Pero eso es lo que intentamos hacer todas las semanas. Se trata de detener el ataque terrestre y de presionar al quarterback".

Dada la paridad, al menos en números entre las ofensivas y defensivas de estos dos equipos, el boleto al Super Bowl podría definirse en el control del reloj y es ahí donde Atlanta tiene la ventaja con el quinto mejor ataque terrestre de la liga de la mano de Devonta Freeman y Tevin Coleman, que superan claramente a la ofensiva por tierra de Green Bay, que se ubicó como el 20mo de la NFL.

 

AP

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